jueves, 26 de febrero de 2009

Nadja


Nadja, la que me miraba sin ver, la funanbulista de la locura. La libre.

Te espiaba al salir de los cafés, esperando el momento oportuno para abordarte en cualquier callejón. Sí, ansiaba tus carnes, tu pelo, pero codiciaba tu libertad. Vestida con tutú y pamela, largos collares al cuello, estrambótica presencia que te hacía adorable.

No tenías miedo al otro, te atrevías con todo. Tu propia cárcel eras tú; lo demás, libertad.

Y yo, pobre hombre, no osaba salir a la calle sin abrillantar mis zapatos. Gris y triste, olvidado funcionario.

Nadja, tan joven tu piel, tan anciana tu experiencia. La que bailaba con las farolas, la que saludaba por el boulevard.

Nadja, mi musa, mi imagen, mi locura.

martes, 24 de febrero de 2009

momentos frikis

Para ir haciendo boca ( la mía, no la vuestras!!!), os invito a unos cuantos blogs nipones, bueno, de occidentales afincados en el país de Hello kitty

De un amigo de uan amiga que se mudó a Tokio. Está en francés: http://www.mikeundergravity.com/wordpress/
Un clásico, incluso tiene libro publicado: http://www.kirainet.com/

un batiburrillo de blogs: http://www.expat-blog.com/es/directorio/asia/japon/tokio/

Disfrutarlo!

lunes, 23 de febrero de 2009

Desencuentros

Te perdiste y fui a tu encuentro, pero no pude dar contigo. Entre la multitud se perdía tu rastro. Todas me parecían igual, todas se movían igual. Tanto me esforzaba por recordate que tu silueta se difuminó, se desdibujó y solo fuiste un borrón.
Juro que te podía oler, que te podía saborear, pero era incapaz de ubicarte. ¿Y si al pasar a mi lado me resultaras una desconocida?
Escuchaba tus canciones a la hora de las brujas, lloraba tus letras, pero seguías perdida. O tan solo escondida.
Estrategia poco arriesgada, me senté a esperarte, por ver si pasabas cerca. Nevaron décadas. Y volviste sin más, y te alegraste al verme. Y entonces fuiste tú la equivocada.
Y quisiste buscarme, pero yo ya me había ido, había desaparecido con el tiempo. Ya no estaba. No era yo quien te esperaba, no era por quien preguntabas. Fue aquel que te conservó en su mirada, que susurró tu nombre a las extrañas. Que mudó su piel por otra cuarteada y olvidó en el camino que antes te amaba.

domingo, 22 de febrero de 2009

sábado, 21 de febrero de 2009

tribulaciones ajenas

Un extracto de las preguntas sinsentido de Pablo Motos. Bueno, no solo yo me fijo en las cosas

  • Por qué, cuando te duele una herida, siempre llega alguien que te dice: ¿Te duele? Eso es que se está curando...Que me imagino a Jesucristo con los clavos, y la Virgen : ¿Te duele? Fenomenal, en tres días vas a estar como nuevo......
  • ¿Por qué en las películas de miedo siempre aparece una puerta cerrada de la que sale mucha luz por las rendijas? ¿Qué hacen los espíritus ahí detrás, fotocopias?
  • Por qué cuando yo compré el piso, a mí no me dieron la canica que tienen los demás vecinos (pero todos) y que se les cae o la echan a rodar a partir de las doce de la noche?
  • Por qué cuando llegamos a lo alto de una montaña nos ponemos las manos en la cadera?
  • ¿Por qué si nunca usamos las páginas amarillas,cuando las ves en el portal te pones contentísimo y, de hecho, piensas en cogerlas todas?
  • ¿Por qué cuando nos sonamos los mocos abrimos el pañuelo y miramos lo que hemos echado? ¿Qué esperamos encontrar? ¿Berberechos?
  • ¿Por qué cuando nos llaman al móvil sentimos la necesidad irrefrenable de ponernos a andar de un lado a otro?
  • ¿Por qué cuando estamos en un lugar alto nos obsesionamos con ver nuestra casa? 'Mira, mira ahí, al lado del edificio rojo...'.
  • Por qué nos da tanta vergüenza quedarnos en calcetines cuando vamos a una zapatería? ¿Por qué en cuanto nos traen el calzado que hemos pedido nos lo ponemos a toda leche?
  • ¿Por qué nos hace tanta gracia que se nos quede la marca del reloj cuando nos ponemos morenos y se lo decimos al de al lado? Mira, se me ha quedado la marca, parece que llevo reloj, pero no' ¿Porqué cuando un aparato eléctrico no funciona no se nos ocurre otra cosa que apretar con más fuerza el botón de encendido?
  • Por qué cuando cogemos una caja de medicamentos, por muchas vueltas que le demos, siempre la abrimos por el lado que no es y aparece el prospecto, ahí, doblado?
  • Y por qué elegimos siempre las bodas para dar a conocer a nuestros padres que fumamos?
  • ¿Y por qué cuando tenemos miedo nos metemos debajo de las sábanas? ¿Creemos que así un cuchillo no atraviesa la sábana?

jueves, 19 de febrero de 2009

La caída del imperio catódico I

Hay gente que vende su arte; otros a sus hijos; otros su propia muerte. Regalan su Yo a cambio de fama que borre su identidad y las convierta en producto.


Estos días he asistido atónita a la caída del imperio catódico: joven adolescente embarazada vende su noviazgo con delincuente de la mano de su madre y de la presentadora de turno. Joven también embarazada presenta a su bebé de la mano de un niño que dice ser el padre. Señora experta en telerrealidad vende su muerte para pagar los futuros caprichos de sus hijos.


Ante tal sinsentido, opto por la vía más onírica: citar a la gran socióloga, la Bruja Avería:


Anodos, cátodos y circuitos, este es mi programa favorito:

¡"El último grito"!

Los espectadores votan al personaje más odiado

y torturamos en directo al más votado.

Ergios, baterías y turbinas, a la señora de Cecina,

que lavaba más blanco que sus vecinas,

y por la que estas sentían mucha inquína...

martes, 17 de febrero de 2009

R-E-S-P-E-C-T

Las flores que pisas ya nunca vuelven a sentirse enhiestas, ya no ven el sol.
Las sonrisas que borras se diluyen en los días, se olvidan de brotar.
Los brazos que rechazas se repliegan y desaparecen.
Lo que evitas, ignoras o desprecias, no lo vuelvas a buscar, se lo tragó la tierra.

Así un día te quedes solo, olvidado en tu rincón horadado en el orgullo. Mirarás en derredor y solo habrá NADA, tan gris y opaca, tan borrosa y fría como aquella que sembraste.
Como el respeto que olvidaste.



lunes, 16 de febrero de 2009

Buenas cosas mal dispuestas

Una canción melancólica que recuerda aquellos febreros de esperanza

Lo bueno de la vida suele ser lo peor, pues te hace sentir como un patán.
Lo bueno de la risa suele ser que, al final, nadie quiere reir, solo pueden llorar

viernes, 13 de febrero de 2009

Blanca y radiante

(como hoy es viernes, dejémonos de reflexiones filosóficas - o fisiológicas, como decía una alumna mía en un examen-)

A la hora de vestirte de novia, son muchas las dudas que te asaltan y varios los referentes grabados en tu mente de por vida. Las que aspiran a ser mantenidas, soñarán con el de Doña Leti; las fachion con el de la modelo de turno; las sobrias, con uno bien cerradito; las flamencas, con un traje de feria.
Yo, que no soy nada de eso, tengo pesadillas con algunos momentos catódicos y revistosos que he tenido que sufrir a lo largo de mi existir.
Ahí van:

1.- Modelo si tienes tentas, enséñalas. Atención al gorrito marinero del multiprecio y a la cara de privá que lleva mi amiga. Eso sí, ella se casó en un barco, que para eso fue vigilanta.
Resultado: tres cuartos de hora de felicidad y divorcio rapidito para amortizar el bikini. Que será muy de La perla, pero parece de las rebajas del Carrefour
2.- Modelo eres tú el principe azul que yo siempre temí. Tenía yo 5 añitos cuando la boda, que fue el día de mi santo, y aún me acuerdo de la pobre pansarda tirando de los 12 metros de cola de seda salvaje de nosequé gusanos. Mi madre y mi vecina estaban absortas ante la tele. Qué ideal, qué princesa. Yo, muchos años después, sigo sin entenderlo. Digo yo, que al que tendrían que haber disfrazado era a él.
Resultado: él se fué con otra más fea pero con menos tela.
3.- Modelo jar sacala fragoneta que no cabemosss. Mi preferido; porque las cosas, si hay que hacerlas, se hacen a lo grande. Que por muy calé que sea uno y por muy en Sevila que viva, se puede montar un Sarao rollo Señor de los anillos mezclado con un clásico de Disney.
Y pensar que la chavala tuvo 2 años el vestido colgado en su cuarto esperando a poder casarse. ¿Qué tela aguanta eso?
Resultado: corre, corre, casémonos que me meten en el trullo. ( y no es por el traje)

4.- Modelo La más grande. No solo hay que parecerlo, sino serlo. Me causó un efecto tal en la época, que se convirtió en un referente vital. Y ni hablo de la hija, con aquellas uñas de porcelana y las extensiones rizadas... Eso sí, para que luzca bien, hay que casarse con El maestro Ortega Cano.
Resultado: amor eterno.

Definitivamente, es complicado llegar a la altura de las grandes divas nupciales.



miércoles, 11 de febrero de 2009

Baby alone in Babylone

Tus dientes salidos, el flequillo travieso y la carita de niña buena. Mirabas arrebolada a aquel hombre prohibido y canalla, entonando gemidos de otra, más rubia y voluptuosa que tú.

Cuando era adolescente soñaba que paseábamos las dos, vestidas con marinières, por las orillas de la duna. Me contabas historias de joyas, largas melenas y gitanes; me cantabas lo que el gran Gainsbarre te escribió y yo soñaba que era una de sus lolitas etéreas.

Jane, Marilou, Mme. Gainsbourg...


martes, 10 de febrero de 2009

Un, dos, tres, al escondite inglés

Me has vuelto a encontrar, y mira que yo me escondí. Te dije que no volvieras, te despedí amistosamente, fui condescenidente y, cuando diste media vuelta, cambié las cerraduras de mi risa, atranqué las ventanas del alma, mudé las costumbres, me disfracé de carnal.
Recogí las miguitas del camino para que nunca más supieras dónde me escondía, para que solo fuera una foto en tu mesilla, una antigua colonia ya republicana.
Volví a salir a la calle vestida de mil colores, sin sombras a mis pies, llena de flores y pasiones. Te canté victoria.
Pero no hay guerra que no pierda batalla; así que, una mañana soleada, te volví a sentir, tan apasionada como siempre. Llegaste como siempre, sin avisar, imponente, majestuosa, y me volví a rendir a tu evidencia.
Aunque instalada en el salón, hay momentos en los que me burlo de tí, refugiándome bajo las faldas de la mesa camilla, jugando como una niña por la noche.
Puede que esta vez hayas dado conmigo, pero conozco tretas imposibles, escondites infalibles, espejos de Alicia a los que nunca podrás llegar.
Así que espérame pacientemente, dormita mientras me escapo por la trampilla. Tómate unas vacaciones de mi presencia y añórame, pero no alientes tu deseo. Ya no soy tuya, solo te dejo visitarme.

lunes, 9 de febrero de 2009


Te escapas de mi orilla. Te resbalas como un pececillo entre mis dedos.
Miras hacia el infinito sin miedo y yo, te espero en aquel punto donde el horizonte ya no se distingue.
Tú que eres capaz de verme entre las sombras, de contar las canas que un día tendré y las arrugas que anunciarán mi otoño.
Yo te acentúo, tú me mayusculas. Nos sumamos, naufragamos, caminamos y ya no nos perdemos.
Tú en mí te diluyes en un plural compartido, en un verso susurrado.
Yo sin tí no soy nada; tú sin mí eres Sol.

viernes, 6 de febrero de 2009

Confieso que voy a pecar

Te escupo tus mentiras, te vomito lo que en mí cicatrizó. Te ignoro, te desafío, te supero mil veces. Me retuerzo horadada por los siete pecados capitales en una laguna de hiel. Me crezco en mi odio, en mi rencor y presumo de sentir asco.
Los besos gélidos, los desaires malolientes, la envidia precaria, el deseo embotado, la sinrazón, la ignorancia como puñal y la mediocridad enarbolada cual estandarte. Saboread vuestros frutos madurados, rumiados tantos años. No volváis la espalda a vuestros bastardos.
Amantes plantados, amigos malogrados, viandantes malhumorados, snobs arruinados, bailarinas lesionadas, escritores mancos.
Yo soy todo eso; tú eres parte también. Ellos nuestro muro maldito. Me permito ser mala, pecando por placer y como liberación. Ahí lo tienes, mastícalo, engulle lo que procesaste. Sé lo que eres.



Vivo sin vivir en mí

Después de unos meses despistado, he vuelto a encontrar el blog que tanto y tan bien me ha hecho reír.
Disfrutad del fin de semana
http://vivosinvivirenmi.com/

jueves, 5 de febrero de 2009

mon petit cadeau à moi

Se abrió la puerta pero no entró nadie.
- Será la corriente - pensó en voz alta-
No, había algo más. Un escalofrío surco su espalda, un aliento cálido rodeó su oreja y, susurrando, aquello pronunció.
- Quiero besarte.
Sabía quién era, soñaba con él cada noche en los últimos tiempos, pero ignoraba que él superia de sus existencia. Lo deseaba tanto, lo imaginaba constantemente a su lado, dejándose llevar por sus brazos, baliando a su ritmo, que, al final, lo había atraído hasta ella.
Se dejó llevar sin levantarse del sillón; se dejó hacer por aquella nada tan embriagadora, por el que no estaba pero la llenaba, por sus abrazos de aire y sus dedos de lluvia. Giró su mente, se perdió en espirales ascendentes y callejones empinados. Saltó finalmente a la nada agarrada a su Morfeo.
Y después quedó dentro de la fantasía, sin despertar de la realidad que le trajo lo imposible. Disfrutando de su regalo.

martes, 3 de febrero de 2009

Sobre la belleza II

Los dioses romanos eran esculpidos en mármol de Carrara y su porte se ha conservado hasta nuestros días. Eran guerreros, amantes, mensajeros, navegantes, forjadores o cazadores. No osaban bajar al mundo terrenal pues pertenecían al Olimpo. Bebian ambrosía y comían uvas doradas.
Siglos después los pobres mortales seguimos soñando con Venus emergentes de aguas cristalinas, Neptunos tridente en mano o Minervas pertrechadas de búho.
Algunos osan llegar más allá, creyéndose herederos de tan noble estirpe - a la vez que irreal- . Toman los rayos en su mano y se erigen como salvadores de la tierra, poseedores de poderes divinos que los hacen superiores a sus semejantes.
A falta de escultores, se modelan a sí mismos. Actitud, ante todo actitud. Solarium diario, traje impecable, implante capilar, botox, lifting, gimnasio, pastita integral, cremas caras...
¡¡Caro Silvio!! sigue soñando que eres un efebo dorado, un Dios materializado, un gobernante por designio divino. Pero sueña lejos de nosotros, en privado, en una camita con dosel rodeado de ninfas dispuestas. Sueña y no despiertes, oh tú, el más bello entre los bellos.


¡Están locos estos romanos!

lunes, 2 de febrero de 2009

vigilante



Búscame bajo los escombros, entre las ramas, en la oscuridad. Siempre estoy escondida esperando el momento de saltar.
Agazapada escucho incluso el más leve de los murmullos, el más tímido de los suspiros, la palabra que aún no se ha mencionado.
La luz que se filtra en mi escondite es suficiente para verte y vigilarte.
No dudes que estoy incluso donde solo se contempla la Nada. Porque de ella estoy hecha.