lunes, 12 de marzo de 2012

El cuestionario de Proust

Hubo un hombre, un escritor, un periodista inusual, que quiso conocer la personalidad de sus entrevistados. Así, nació el cuestionario de Proust. Como antes de conocer a alguien, hay que conocerse a sí mismo, este es mi cuestionario de Proust, así soy yo.

1.- ¿Cuál es su mayor temor?
La falta de control
2.- El principal rasgo de su carácter
La independencia
3.- La cualidad que prefiere en los hombres
La sencillez
4.- La cualidad que prefiere en las mujeres
El valor
5.- Lo que aprecia más en sus amigos
La lealtad
6.- Su principal defecto 
La impaciencia
7.- Su ocupación favorita 
Soñar
8.- Su idea de la felicidad completa 
Buscarla incansablemente
9.- ¿Cuál sería su mayor desdicha? 
Fracasar
10.- Si no fuese usted mismo ¿quién le gustaría ser? 
Cualquiera. Soy muy curiosa
11.- ¿Dónde le gustaría vivir? 
En una ciudad que empiece por "B"
12.- Su color preferido 
Negro
13.- La flor que más le gusta 
Las chiribitas del campo
14.- El pájaro que prefiere
Los que hablan, y los que van a la cazuela!!
15.- Sus autores favoritos en prosa
Proust, Stendhal, Murakami, Saramago, Galdós, Nothomb
16.- Sus poetas preferidos 
Baudelaire, Aleixandre, Lorca, Apollinaire, yo misma
17.- Sus héroes en la ficción
Snoopy, Julien Sorel, Jena Valjean
18.- Sus heroínas de ficción favoritas
Mme de Tourvel, Pipi Calzaslargas
19.- Sus compositores preferidos
Debussi, Verdi, Bizet, Thom Yorke
20.- Sus pintores favoritos 
Los flamencos (Bosco, Van Eyck...), Gericault, Klimt, Magritte, Frida Kahlo, Picasso
21.- Mi héroe de la vida real
Los de mñas carne y hueso
22.- Mi heroína favorita en la vida real
Lo mismo
23.- El hecho histórico más deplorable
Cualquiera que implique traición y violencia gratuíta
24.- La comida y bebida que más me gustan 
Sashimi, steak tartar. Rioja, Buerdeos y Champagne
25.- Mis nombres favoritos 
Malena
26.- Lo que detesto por encima de todo 
El misticismo y el secretismo
27.- El hecho militar que más admiro 
La revolución francesa y rusa
28.- La reforma o cambio social más admirable 
Los mismos
29.- El don de la naturaleza que quisiera poseer 
Constancia
30.- Cómo quisiera morir 
Vieja y echándome la siesta
31.- El estado actual de mi espíritu 
Triste y preocupado
32.- La falta que me inspira más indulgencia 
La debilidad
33.- Mi lema 
Hou puede ser un gran día, plantéatelo así...

sábado, 10 de marzo de 2012

Cuento de invierno

Fue un amor en verano, pero no de estación. Nos quisimos a morir; nos juramos la eternidad. El frío llegó, te fuiste, me fui. Y no conseguimos encontrarnos. Cuando el sol volvió a brillar, ya no estaba sola, un pequeño trocito de tí había crecido en mi vientre. Pasaron muchas estaciones, todas frías de soledad hasta que, por azar, cuando ya no te esperabas, te volviste a cruzar en mi vida. Para siempre.
Un cuento de invierno. Frío como témpano, cálido como el hogar.

jueves, 8 de marzo de 2012

Todas las mujeres



Tantas mujeres como puedas contar, 
tantos modelos como puedas imaginar.
La que mece a su niño en brazos de la fiebre.
La que abre el frigo imaginando otro paisaje.
La que sonríe al hombre que la ama
La que renunció a sus sueños por hacer posibles los de otros
La hermosa que se piropea ante el espejo
La joven que florece; la vieja que se marchita
Gorda, tetuda, canosa, arrugada, perdida
Guapa serás si te lo dices.
 Bella si te lo crees
Mujer, tú lo eres

lunes, 5 de marzo de 2012

Balada triste


Allí parado se quedó. No supo qué decir.
Los pies mojados, frío húmedo.
Esperó que alguien lo fuera a buscar.
Alguien fue nadie; y esperó.
Creyó ver un arcoiris, rayito de sol
Pero el cielo se encapotó.
Carita de pena que nadie enjugó.
Balada triste en la radio sonó.
Solito, pequeñito, allí se plantó
Ya nadie quedaba, 
Ya todo pasó

domingo, 26 de febrero de 2012

Ahora, a dormir

Cuando llegue la noche
El coco se irá
Tras la luz del ocaso,
Desparecerá.
Titilan las estrellas,
Sonríen picaronas
Sin luz, monstruos no verás

No temas a la oscuridad
No tengas miedo, pasará
Duerme ahora, ni niña
Mamá contigo está

lunes, 20 de febrero de 2012

Saetas


Tres saetas en mi cuerpo
Tres heridas como una flor
Roja de sangre, de pasión

La primera, la más dolorosa
Llegó sin atención
Un amor malquerido
Me partió el corazón

La segunda, esperada
El costado alcanzó
Amor propio perdido
De bilis, envenenó

La tercera, malograda
En las entrañas acertó
Dolor de mujer, vacía
Sin fruto me dejó

martes, 14 de febrero de 2012

Las mal amadas

Hoy no tendrás rosas,
Ya probaste sus espinas
Y el amargo chocolate del desamor
No entiendes de poemas,
No hay juglares en comisaría
Y pides sin aliento
Una orden de alejamiento

El amor duele, decían
Deja marca de por vida
San Valentín, todos los días

Y a los santos y vírgenes pides
Que nadie te quiera en demasía
Que de nadie seas de por vida
Más que de tí misma, 
Dueña, señora, querida

viernes, 10 de febrero de 2012

Un lugar en el mundo. El corral del conde

Mi juventud son recuerdos de un patio de Sevilla...
Un corral, y dentro una fuente, y una palmera, y una capilla
Para los niños que la Virgen salvó.
Al fondo, un portal, una casita
Pequeña intramuros, llena de amor.
 Cazamos monstruos, 
recogimos frutos tropicales, 
naranjitas amargas.
Ahuyentamos procesiones, 
cantamos al alba
 En el tiempo suspendida
Por los santos protegida
Un oasis, una alegría
En la ciudad sin perdón

lunes, 6 de febrero de 2012

A ciegas

Con los ojos cerrados no tengo miedo
No veo lo malo, pero te siento
Huelo tu olor a jazmín, el aire de tu pelo
Que se enmaraña entre mis dedos, revuelto

Sin verte, igual te quiero
Imagino por la noche el resto
Cuando tus manos me guían,
cuando me pierdo, travieso

De mis pasos hago el recuento
Por si un día, a tu lado vuelvo
Que no me pierda el camino
Que llega a casa entero

viernes, 3 de febrero de 2012

Musas: Jean Seberg

La chica que vendía periódicos. 
La chica que se cortó el pelo. 
La del nombre masculino.
La que llevaba camisetas de rayas.
Ella.
 Paseando con malotes, carita de niña perfecta. 
Quise ser como tú; despreocupada, bohemia, misteriosa, perfecta

París de decorado, El mundo por montera. Juventud eterna. 
Jean Seberg. La rubia coqueta